Cada vez es más común ver contenidos formativos y educativos basados en vídeos. La razón parece sencilla: la potencia explicativa del vídeo no se consigue con otros recursos digitales, como texto, imagen, animaciones o interacciones.

Ejemplo de esta potencia es el cada vez mayor creciente volumen de vídeos de expertos explicando conceptos apoyados en recursos multimedia; de grabaciones de aplicaciones; del uso de técnicas como slide show, video scribe, o motion graphics para explicar conceptos, procesos o procedimientos; de superposición de infografías en imágenes reales; del uso animaciones en 3D para enseñanzas técnicas, etc. Esta variedad de técnicas de producción de vídeo ofrece un conjunto amplio de soluciones que facilitan la presentación y comprensión de los temas más variados y complejos. Además, si los clips de vídeo se complementan o intercalan con actividades interactivas, la riqueza y potencial didáctico del material obtenido alcanza los niveles de calidad más altos.

Si observamos las tendencias actuales, veremos que la gran mayoría de plataformas de servicios formativos y educativos se basan en clips de vídeo: Lynda, Coursera, Udemy, edX, Udacity, KhanAcademy, etc.

A una compañía que se dedica plenamente al eLearning, contar con un área de servicios audiovisuales le otorga una calidad especialmente alta en la producción de contenidos, más aún, cuando desarrolla metodologías y tecnologías propias para la grabación de contenidos formativos y educativos, por ejemplo, el uso de croma en tiempo real en estudios preparados para que los formadores y expertos presenten con comodidad y naturalidad sus conceptos, apoyados en sus presentaciones previamente adaptadas a un diseño profesional.

Ahora bien, si se cuenta con profesionales del mundo audiovisual, equipamiento profesional y estudio de grabación (o plató, como también se le suele denominar), dar un paso más en los servicios audiovisuales orientados al aprendizaje resulta casi natural: emitir en directo eventos como charlas, ponencias, debates, experimentos y hasta cirugías configura un servicio de especial valor para los procesos de aprendizaje. Si, además, estas emisiones pueden incluir interacción con las personas que las ven (mediante chat, a través del cual pueden plantear sus dudas o comentarios), el potencial educativo y formativo crece de forma muy notable.

El servicio de emisiones en directo, también conocido como live streaming, se realiza mediante un complejo sistema que se puede ilustrar en el gráfico siguiente:

grafico

Las cámaras y micrófonos (entre otros equipos que se emplean en una emisión en directo), envían las señales de audio y vídeo a una mesa de realización, en la que los técnicos también hacen la mezcla de las imágenes y sonidos, y generan la señal de video y audio que llegará a la audiencia.  Esa misma mesa codifica la señal para que fluya de forma óptima por Internet.

Un segundo equipo de codificación actúa como backup del primero. Es un equipo de respaldo para evitar que, de ocurrir algún error con el primer codificador, se pierda la señal.

Las señales codificadas se insertan (la principal, mediante cable y la de backup, mediante tecnología 4G) en el servicio de streaming, que recibe la señal y la transmite por Internet a todas las páginas de visualización. Estas últimas son páginas web que llevan incluido un visor de vídeo a través del cual los usuarios ven y oyen el evento. También pueden incluir un chat para hacer consultas y comentarios en tiempo real.

Naturalmente, en toda emisión en directo se hace un seguimiento de la señal para corregir los problemas que se pudieran presentar y se recogen los datos de audiencia: personas conectadas, tiempo de conexión, lugar de conexión, etc. Con estos datos, se puede establecer el nivel de éxito de un directo.

Las emisiones en directo suelen ser grabadas porque con ello se obtienen vídeos que sirven como material de base para crear nuevos contenidos. Entre los clientes que más solicitan estos servicios están las farmas, empresas de energía, consultoras y organizaciones internacionales relacionadas con calidad, etc.

Las empresas de eLearning que pueden ofrecer servicios audiovisuales se encuentran en una posición privilegiada: atienden con mayor eficiencia las distintas necesidades de creación y gestión del conocimiento y de formación de las grandes empresas. Asimismo, pueden desarrollar contenidos en formatos que mejoran la experiencia del usuario y la didáctica, y facilitan el aprendizaje.

Max Hamann L.
Gerente de la Oficina de Proyectos e Innovación.
Avanzo