El mobile learning o aprendizaje electrónico móvil es una metodología de enseñanza y formación que se vale de los dispositivos móviles (teléfono, Smartphone, tablets…) como medio para divulgar la información de los cursos y temarios.

Es habitual que, actualmente, consultemos nuestro teléfono móvil casi en cualquier lugar. En la cama como despertador, mientras desayunamos para informarnos de las noticias del día o en el trayecto en metro hasta el trabajo. La información fluye del móvil a nosotros con facilidad. Cuando esta información nos está haciendo aprender, cuando estamos aumentando nuestra formación gracias a ella, estamos hablando de aprendizaje electrónico móvil o, en inglés, mobile learning.

Inicios e historia del mobile learning

La historia del mobile learning (también conocido como m-learning) puede rastrearse hasta el siglo XIX. Charles Toussaint y Gustav Langenscheidt pueden considerarse los precursores de esta modalidad de enseñaza. ¿Cómo es posible? Toussaint y Langenscheidt enseñaban lengua a distancia… por correspondencia. Utilizando el correo postal.

Esta referencia histórica es tan solo una anécdota, pero sirve para demostrar cómo la educación y la formación se ha abierto paso y ha encontrado la forma de superar barreras como la distancia.

La tecnología ha evolucionado desde aquellos años del 1800, y con ella la enseñanza a distancia. En el mundo actual, nos encontramos con que algunos países, por ejemplo España, tienen una implantación muy grande de los dispositivos móviles entre la ciudadanía.

Así, ahora es muy sencillo ver en cualquier lugar a personas utilizando una tablet o, sobre todo, un teléfono móvil que es mucho más que un teléfono. La enseñanza ha sabido adaptarse a los últimos avances y ahora es muy común encontrar formación adaptada a nuestro teléfono móvil.

¿E-Learning o M-Learning?

No existe un conflicto entre el e-learning y el m-learning. En realidad, podemos considerar que el mobile learning está dentro del aprendizaje electrónico. Simplemente, ha ido un paso más allá. Es más: podríamos hablar de que el m-learning es, en realidad, una especialización del e-learning tradicional, o al menos lo que consideramos hasta ahora “tradicional”.

A medida que los móviles han ido evolucionando, han pasado a ser pequeños ordenadores de bolsillo, la educación ha dado el salto con ellos. No podía ser de otro modo. Dentro de unos años, es muy posible que el mobile learning lo consideremos tan común como el aprendizaje a distancia en ordenadores de sobremesa hoy en día.

Entre las ventajas del mobile learning, podemos contar

  • Implantación progresiva de los dispositivos móviles. Es decir: mayor facilidad para ofrecer contenidos formativos en formato móvil porque cada día hay más gente que usa estos dispositivos.
  • Multitud de formatos. Texto, audio o vídeo pueden ser reproducidos en un teléfono o tablet con facilidad.
  • Medio atractivo. Alejado de fórmulas como el libro de texto o las clases maestras, mucho más cercano y accesible para todo tipo de persona.
  • Gran disponibilidad. El teléfono se lleva siempre encima y podemos usarlo tanto en el trabajo como en tiempo de ocio, en casa o en yendo en transporte público.
    Posibilidad de gamificar la enseñanza.