ENTREVISTA en el Superlunes de El Economista.
El mundo del e-learning se ha abierto paso con fuerza en los últimos años a base de evolución tecnológica y de una nueva visión del aprendizaje. Charlamos de ello con Guillermo Gredilla, Director General de Avanzo Learning Progress, una de las compañías más innovadoras en este campo.

¿Cuáles son los orígenes de Avanzo?

Los orígenes de la empresa se remontan al año 1998 en Suecia, donde nació. En España comenzó a operar cuatro años más tarde, orientándose hacia un perfil de cliente corporativo integrado por organizaciones de más de 500 empleados. Hoy en día nos dirigimos a las administraciones públicas y a sectores como el farmacéutico, la energía o la banca y seguros.

¿Qué diferencia a la empresa de sus competidores?

El mundo del e-learning ha cambiado mucho, del mismo modo que lo ha hecho la competencia. Nosotros ofrecemos servicios globales que pueden clasificarse en varias líneas de negocio. La primera de ellas es la formada por más de 1.200 cursos estándar que están a disposición de nuestros clientes. El segundo factor que nos define es que generamos mucho contenido a medida, desde un manual de gestión a un curso de acogida, por citar dos ejemplos. El tercer pilar de nuestra filosofía es la tecnología, puesto que para ofrecer nuestros servicios ofrecemos plataformas y redes sociales corporativas de desarrollo propio, lo que evita depender de terceros. A todo ello hay que sumar dos líneas más recientes que han tenido una gran acogida en el mercado: la gamificación y el vídeo.

¿A qué se refiere?

Hoy no resulta fácil encontrar el modo idóneo de seguir un proceso de formación. Ahí es donde entra en acción la gamificación como un nuevo elemento dinamizador. Aprender jugando y jugar aprendiendo es algo que a todos nos apasiona. En Avanzo hemos desarrollado Fight2Learn, un juego de preguntas y respuestas muy atractivo para el usuario que puede emplearse en cualquier proyecto formativo. Además, es accesible desde cualquier smartphone, algo que hoy en día todos llevamos encima. Hoy son más de 500 los proyectos de este tipo que hemos realizado y el feedback de nuestros clientes es muy bueno.

¿Y en cuanto al vídeo?

El vídeo es una gran herramienta para la formación. Hace más de 5 años en Avanzo invertimos en un plató de televisión propio donde no solo producimos nuestros vídeos, sino que nos sirve también para retransmitir eventos y ofrecer ese servicio al cliente. Aplicado al sector, hemos querido dar un paso más para lograr lo que todo plan de formación busca: serlo más natural posible.

Con los vídeos inmersivos. ¿En qué consisten?

Lo que hacemos con los vídeos inmersivos es desarrollar cursos usando el croma en tiempo real, incrustando a los ponentes en sus presentaciones, para crear píldoras cortas (menos de tres minutos) que puedan ser consumidas de forma rápida y programada. Se trata de vídeos de alta calidad que, gracias a la inversión en tecnología, nos permiten bajar el coste de la postproducción a menos de la mitad. Sin embargo, para lograr el éxito formativo no basta con eso, sino que se precisa una planificación del envío de los vídeos para que los usuarios los reciban en su smartphone y puedan acceder a la formación. Con esa estrategia, los resultados son muy buenos.

¿Hay proyectos ya realizados?

El pasado mes de diciembre hicimos un proyecto piloto de diez días con nuestro curso compuesto por 14 píldoras de vídeo: ‘Las 11 recetas de la felicidad laboral’. En ese tiempo más de 1.200 personas de 200 empresas siguieron el curso, alcanzando más de 5.000 visualizaciones, el 70% de ellas a través de la app móvil. La respuesta nos dice que es un modelo de formación natural, sencillo y eficaz que permite que la formación llegue hasta las personas y no al revés.