¿Ha muerto el elearning tradicional? El auge del vídeo en la formación de las empresas.

El mundo está cambiando, siempre lo ha hecho, pero la tecnología revoluciona y acelera los cambios de una manera sorprendente. Solo hay que mirar un poco hacia atrás, 10 años, para ver cómo eran los móviles, cómo usamos el mail en nuestro trabajo, o irnos unos pocos años más hacia atrás, 20 o 30, y pensar como era nuestro día en el trabajo.

Las tareas más cotidianas, las que nos implican más dedicación diaria, han cambiado radicalmente debido a las herramientas actuales que la tecnología nos provee. Dirigir un equipo humano dentro de una empresa, controlar actividades en remoto, disponer de acceso a tu oficina desde cualquier lugar, poder ver el mail en tiempo real desde tu móvil… tantas y tantas cosas que ahora vemos como cotidianas, pero que nos han cambiado la vida laboral, y personal.

El mundo de la formación, lógicamente, también cambia y evoluciona, pero de forma mas lenta, mas pausada, no tan influenciada a corto por las innovaciones tecnológicas. Es un mundo más conservador, mas aferrado a metodologías que deben ser probadas y evaluadas, y una vez que lo hacen pasan a ser parte del modelo formativo de cada empresa u organización, y como tal se ofrece a sus alumnos como parte de su metodología de aprendizaje. Los cambios que llegan a los modelos formativos son lentos y complejos, pero cuando se asientan son sólidos y duraderos, son poco permeables a modas y requieren mucho trabajo para consolidarse como una modalidad formativa.

Durante estos años de crisis la formación en las empresas ha sufrido un claro retroceso, no solo en cantidad , sino también en calidad. No son muchas las empresas que han mantenido sus ya muchas veces escasos presupuestos formativos, la mayoría los han bajado drásticamente, otras, simplemente, los han eliminado. Ni que decir tiene que toda empresa u organización que no apueste por la mejora de sus recursos humanos, por su formación y por la búsqueda de la competitividad, tiene un futuro a medio y largo plazo muy complejo.

Todos estos ajustes tendrán su consecuencia en los próximos años en las empresas que han abandonado sus presupuestos formativos y han tenido, a corto plazo, unas claras victimas: las empresas de formación.

Las empresas de formación en España, como otros sectores (banca, prensa escrita…) han sufrido, además de una crisis económica como no se recuerda antes, otra adicional debida al abandono generalizado de la inversión en formación en muchas empresas. Muchas, muchísimas, son las empresas de formación que han desaparecido en los últimos años (si estás en el sector, seguro que sin problemas recuerdas a mas de 5 o 6 en menos de 1 minuto).

En un mercado en claro ascenso hace 10 años, en el que las nuevas tendencias formativas iban apareciendo para mejorar y complementar las modalidades existentes, se produjo un claro retroceso que ha afectado sobremanera a la innovación de los modelos formativos.

Hasta hace 10 años, la formación presencial seguía siendo la única modalidad formativa que la mayoría de las empresas consideraban como vía válida para formar a sus empleados. El elearning no pasaba de ser una moda en muchas empresas, o algo que simplemente “no era para ellas”. Los que nos hemos dedicado al elearning desde hace mas de 20 años, decíamos que éramos evangelizadores, casi como una secta. En el año 2.000, las empresas de elearning ya tenían una cartera sólida de clientes, en 2.006 el crecimiento seguía siendo alto, a pesar de que no todas las empresas veían con buenos ojos el elearning, este ya estaba consolidado como modalidad formativa en una buena parte de las compañías, especialmente de cierto tamaño. Fueron buenos años, de crecimiento e innovación. Luego, la crisis llego tarde al sector, pero cuando llegó, vino y se quedó, golpeó fuerte, cerro muchas empresas de formación, y freno drásticamente la inversión y el desarrollo en innovación.

Pero en todo este tiempo, de poca inversión, la tecnología no ha parado de proporcionar avances: los móviles, los anchos de banda, la cobertura… nada es igual. Si todo esto ha cambiado, es lógico pensar que esta evolución debe promover una nueva revolución en la formación. Esta revolución se llama “vídeo”.

El papel del vídeo en la formación en la empresas

El vídeo ha llegado a la formación de las empresas para quedarse. No hemos descubierto el vídeo, no es algo nuevo, pero si lo es la forma en la que podemos usarlo para formar a las personas dentro y fuera de las empresas. Todos tenemos Smartphones y/o Tablets, todos estamos conectados, desde cualquier lugar y casi a cualquier hora… luego tenemos un canal perfecto para hacer los llegar los mensajes, la formación. Pensando en esto el lógico diseñar acciones formativas listas para ser consumidas en dispositivos móviles, y en este punto aparece el vídeo.

¿Cómo debe ser la formación para ser consumida en dispositivos móviles?

1. Corta, resumida, concreta… eficaz.
2. Visualmente adaptada al tamaño de los dispositivos en los que se va a consumir.
3. Pedagógicamente adaptada a las características que la movilidad impone (interacción, lugar de uso, etc):

Atendiendo a estas 3 características podemos decir que el vídeo es un elemento ideal para trasmitir formaciones en los dispositivos móviles, siempre y cuando los adaptemos a los requisitos anteriores.

El vídeo nos permite:

1. Resumir las ideas de forma muy concreta.
2. Proporcionar un mensaje muy directo y fácil de usar en un Smartphone.
3. Acceso universal a los contenidos desde un Smartphone usando una wifi o la red 3G/4G sin un consumo excesivo de datos.

Los avances tecnológicos colocan a la producción de vídeo cursos como uno de los elementos formativos que mas crecen en 2016, y con mayor tasa de crecimiento esperado en los próximos años.

Si hace unos años los modelos elearning revolucionaron el mundo de la formación, ofreciendo nuevas modalidades formativas, basadas en los avances tecnológicos, ahora el CURSO EN FORMATO VÍDEO, se puede considerar como una revolución en el área de la formación.

Ahora bien, ¿ha muerto el elearning tradicional?

Antes de nada debemos aclarar qué consideramos como elearning tradicional.

“Podemos definir el elearning tradicional como la modalidad formativa que desarrolla cursos para ser realizados a distancia, desde ordenadores, o dispositivos móviles. Estos cursos se basan en el diseño de pantallas de contenidos, con mayor o menor interactividad, que exponen, de forma pedagógica un tema, para que pueda ser entendido por un alumno remoto”.

Volviendo a la pregunta, pero ¿está muerto el elearning tradicional?

La respuesta es clara: no.

De la misma forma que la formación presencial no murió cuando apareció el elearning, ahora tampoco lo hará el elearning tradicional con la aparición del curso en formato vídeo. Simplemente habrá una evolución en la que, probablemente, tras una moda inicial de aumento del uso de la modalidad en vídeo, se usará cada modalidad para cada proyecto en base a las particularidades del curso y colectivo.

La formación presencial se seguirá empleando:

  1. Para colectivos homogéneos.
  2. Atendiendo a factores de dispersión geográfica.
  3. Para acciones que buscan contacto con herramientas prácticas.
  4. Para acciones complementarias.
  5. En acciones que buscan presencia y contacto directo

    …pero no se usará nunca como modelo único de formación.

La formación elearning tradicional se usará para:

  1. Cursos en los que la presencia no es necesaria.
  2. Desarrollo de cursos que requieran interacción.
  3. Cursos para colectivos en los que la movilidad no es requerida.
  4. Formaciones en las que el vídeo no es necesario.
  5. Acciones formativas en las que el desarrollo pedagógico del mismo lo recomiende.

    …pero no se usará para cualquier formación que no pueda ser presencial.

La formación en formato vídeo se usará para:

  1. Formaciones en formato píldoras cortas (minutos de formación).
  2. Para formaciones en las que prime el acceso directo y rápido a los usuarios y las acciones.
  3. Trasladar formaciones presenciales de forma sencilla a entornos virtuales.
  4. Potenciar las ventajas que la imagen puede aportar a la formación.

    … pero no se usará como el único modelo de formación a distancia.

Por tanto, y como conclusión:

El los próximos meses el vídeo se vea como una moda en el desarrollo de acciones formativas.

Probablemente el crecimiento de acciones formativas en vídeo será constante en los próximos meses
Tras el impulso de la moda, los beneficios que aporta el vídeo en las acciones formativas, harán que se consolide como una modalidad formativa de peso en todas las organizaciones.

La modalidad de formación presencial seguirá vigente, claro está, y cada vez mas restringida a acciones que requieran y justifiquen la necesidad de presencia en las formaciones.

La modalidad de formación elearning evolucionará en sus modelos productivos, pero seguirá ofreciendo soluciones adecuadas a colectivos concretos en los que ni la presencia, ni las posibilidades que el vídeo ofrece, son aspectos fundamentales a la hora del desarrollo de un contenido formativo

Formación presencial, formación elearning y vídeo cursos, usemos cada metodología en base a nuestras necesidades, pero sobre todo, usemos la FORMACIÓN en nuestras empresas.